domingo, 14 de julio de 2013

Capitulo 6



El Jeep entraba a un estacionamiento,  debajo de un edificios de muchos departamentos tenía la forma de un crucero o que se yo enorme frente al mar. El frunció el seño no se si disgusto  o de sorpresa aun no se las facciones de su rostro.  

-        creo que tendremos compañía esta mi hermano ese es su carro
-        estaba perdiendo el tiempo en La serena le digo para levantar su mal humor si esta enojado. El sonríe a carcajada
        si vamos te presentare

Estuvimos en el ascensor unos minutos toqueteábamos pero nada que pueda ocasionar un problema serio, era un juego para no aburrirnos mientras esperábamos que se parara la maquina. Llegamos a una corrida enorme de ascensores en el ultimo piso supongo que para tener una vista excelente del mar, caminamos de la mano un poco hasta que una puerta se nos interpuso, observe que metió las manos al bolsillo sacando las llaves.

Al abrirse estaba ahí viendo a un tipo idéntico a Miguel que se volteo para quitar su atención al partido de pool. Se dirigió hacia nosotros con una enorme sonrisa en el rostro, era distinto en personalidad no era nada intimidante y  súper relajado.

- hola hermanito y quien es la señorita
- es Lucy, y hola te la presento el es mi hermano Eduardo
- un gusto Luciana
- el gusto es mio, hagan como si no estuviera yo me voy a la noche a menos que me quieran acompañar a una fiesta.
- lo pensaremos

Tomados de la mano vamos a lo que parece una habitación enorme con una cama king, cubierta con un plumón negro y unas sabanas de color rojo, muchos almohadones, al frente de la cama una enorme televisión con parlantes enormes, y algunos colgados en la pared, a un costado un enorme ventanal, que dejaba entrar la luz, corría mirarlo ante la atenta mirada de Miguel.

-        wohhh se ve maravilloso

Una enorme terraza donde se podía ver el mar directamente hasta la línea del horizonte. Estaba abrazándome por la espalda, mi cuerpo se fue hacia el de él, apoyándose y recargándose para sentirlo más cerca.

-        hueles muy rico miguel un olor medio dulzón como tu nombre
-        tu hueles mejor, mas tarde iremos a la playa por ahora a comer tengo hambre
-        yo igual

Los tres íbamos en el mismo carro Eduardo era un tipo muy divertido como ya había mencionado, haciéndome reír por cualquier cosa que se le ocurría las personalidades eran muy diferente por alguna razón me atraía el chico malo, o quizás era el bueno uno nunca se sabe con los gemelos. Entramos a un restaurante llamado Costa Serena, no era muy sofisticado eso me relajo pero si había muy grato ambiente.

 Encontraba muy extraño a Miguel más de lo normal pero lo ignore, supuse que eran sus días no solo las mujeres, lo tienen más bien me reía de lo lindo con Eduardo, tenía sonrisa preciosa que estaba segura que Miguel tendría la misma si sonriera un poco más, el almuerzo estuvo lleno de productos del mar exquisito, aunque no me gustaba como mi pescado, cuando llegamos a los marisco creía ver una sonrisa de perversidad en Miguel algo tramaba y podría dar fe que yo estaba en el medio.

Parecíamos turistas en nuestra propia región, luego de almorzar fuimos directamente a Coquimbo, en ese lugar se puede oler mas significativamente el olor a mar, todo huele a mar. Sus rincones rústicos en medio de la urbanidad,  caminamos muy poco el carro quedo estacionado en un lugar especializado para ello. En el puerto de Coquimbo nos encontrábamos y justo donde embarcaban los pescadores, Miguel hablaba un tipo que de seguro era uno de ellos y en menos de lo que pensé estaba en un velero en medio del mar con los hombres más guapos de Chile en mi parecer.

Para que decirle como me sentía estaba viviendo mi Titanic particular y esperaba que hasta ciertas partes se hicieran realidad las otras ni mencionarlas, el viento llegaba en directo en mi rostro haciendo que mi cabello, se fuera  a la cara me di cuenta que si hubiese traído un cole esto no hubiese pasado, colocándome el cabello de tras de la oreja empecé a mirar el mar. El ir y venir de sus pequeñas olas en alta mar, el agua verde esmeralda marcada por la espuma, acercándome un poco mas podía ver vida debajo de nosotros habían medusa, y otros que no sabría identificar.

Una corriente ya conocía se manifestaba lo tenía atrás mio, robándose mi aire para convertirlo en suyo así me sentía cuando el estaba muy cerca, sentí sus brazos abrazándome en mis caderas de forma posesiva y marcando cierto territorio que el se creía propietario. Sus labios estaban en mi oreja subían y bajaban por ella apenas si la tocaban eran como una caricia, poniéndome a mil, hizo el mismo procedimiento con mi otra oreja, eran tan estimulante hasta se me olvido la presencia de Eduardo el tenía ese efecto en mi que me podía olvidar hasta mi nombre.

El dejo de abrazarme y sus manos fueron a mis caderas y descaradamente se metieron debajo de la blusa, y subían, subían hasta llegar a mis senos, donde estuvo varios minutos atendiéndolos, y rotaba primero uno y luego otro y así colocando mi cuerpo en sus manos, el de vez en cuando frotaba su cuerpo con el mío, podía sentirlo y me quedaba jadeante  cuando lo hacía estaba tan duro, tan deseable que si no fuera por Eduardo que apareció de pronto ya me hubiese lanzado al mar con el, o en el mismo suelo del velero también mostraba muchas posibilidades.

-        el se ira pronto tendremos el velero solo para nosotros quiero hacértelo en todas las partes posibles, si en esa también  
-        ¿Cómo sabes lo que quiero?
-        Por que es la fantasía de todo el mundo hacerlo, en el medio del mar nada mas hermoso y acogedor en donde solo esta un mundo debajo de nuestros pies que nos hace poderosos, ellos nos ven y nos contemplan te lo are justo ahí.

Su dedo apuntaba y era a un costado del velero, todo era ansiedad en mi ya quería que se largara, mis deseos eran hacerlo donde el quería y como el quería era casi enfermante como deseaba complacerlo en todo lo que me dijera. Un escalofriante jadeo se me escapo no lo pude contener cuando enrosco mi pezón en sus dedos y tiro de el, eso me llego hasta abajo estaba segura que las bragas estaban mas que mojadas por mis fluidos. Hice algo impensado solo fue un movimiento  algo que no me había atrevido hacer y pase mis manos por su paquete en tosa su longitud.

-        no hagas eso por que pasaran dos cosas, una me va importar un carajo mi hermano y te lo hare aquí mismo. Y la otra es que me corra en los boxer  y deseo siempre hacerlo dentro de ti.

Fue una retirada rápida, ante la amenaza de hacerlo frente a su hermano aunque sonaba tentando, cuestione mis pensamientos que pasaba conmigo, desde hacia un tiempo estaba teniendo fantasías de lo más extrañas mas que nada alucinantes.

-        bueno tortolos los dejo yo iré a puerto hay unas palomitas esperándome.
-        Ten cuidado y cualquier cosa me llamas
-        Claro, chao Lucy nos vemos

Sacando un moto de agua de no se donde con ayuda de miguel la lanzaron al mar, Eduardo se monto en ella y pronto desapareció de  la vista de nuestros ojos.  Continuamos así varios minutos contemplando el mar hasta que su mano choco con la mía y nos fuimos adentro del velero. Bajando unas pequeñas escaleras ahí era oscuro no había luz, el abrió un puerta donde había una pequeña habitación pero no dejaba de tener sus lujos.

-        desnúdate quiero verte subir esas escalera desnuda. Tu trasero en mi nariz debe ser espectacular.

Con la boca abierta lo mire, pero hice lo que pidió aun no supero la vergüenza de estar desnuda frente a él, pero su mirada llena de lujuria y de deseos me daba cierta valentía que pensé que no tenía,  deseche toda la ropa quedándome completamente desnuda frente a él.

-        las damas primero lo dijo burlón
-        que caballero
-        jamás pensé disfrutar tanto ser caballero.

Desnuda y vulnerable caminaba sentía la vergüenza en todas las partes de mi cuerpo, tenía la certeza  que los cachetes de mi segunda cara estaban del color de mi cara.

-        te divierte esto verdad le pregunto
-        tanto como me excita es hermoso dan ganas de poseerlo
-        ¿Cómo así?
-        Pronto lo sabrás estaré dentro de ti de todas las formas tu cuerpo es mío.

Cuando llegamos a cubierta sentía la brisa por instinto lleve mis manos a cubrir mis senos, estaban expuesto al aire libre, cuando sentí que unos brazos fuertes me tomaban en brazos y corrían conmigo hasta terminar dentro del agua después de un gran grito por la impresión y el cambio violento de temperatura estaba helada. Sus besos ardientes y llenos de pasión hicieron olvidar todo, el agua helada, que estaba denuda y en el medio del mar teniendo sexo con el nombre más increíble de mi vida. Las piernas de el se enredaban en mi cuerpo parecía como si nos hundíamos pero no era así flotábamos en el mar de pasiones, la manos de el iban y venían sobre mis senos, jadeos hacían eco con el sonido del mar.

Podia sentir su hermoso instrumento del placer bailando en mi vientre tan duro ni el agua helada hacia que bajara, estaba como un ancla esperando el momento que su dueño cumpliera su capricho, pero el estaba mas interesado en mi cuerpo en darle tributo a él, sus labios feroces jugaban con mis peones torturándolos, ya no estaban así solo por el agua si no por la estimulación que el le daba, yo solo me limitaba a tocarle la espalda y sus fuertes y apretadas nalgas, nunca antes desde que estamos juntos he tenido tanta libertad de poder tocar ese cuerpo que me invita a pecar.

El puso en una posición que mi cuerpo quedaba casi acostado en el agua y mis piernas en las caderas en solo era afirmada por sus manos fuertes y varoniles, en mis caderas, entraba y salia, entraba y salia mis brazos se movian libremente recibiendo su movimientos tan fuertes las sensaciones fueron tan fuertes que comencé a gritar y no me importaba estaba en el medio de mar podía liberarme, eso a el lo emocionaba mucho y daba lo mejor de sí dándome más y mas fuerte  nuestros cuerpos chocaban con el agua podíamos escuchar todo nuestros oído se agudizaban y estábamos más comprometido con el medio ambiente, sabía que desde hoy en adelante el mar tendría otro significado. Con una mano en la cadera y la otra en la espalda me impulso hacia el para fundirnos en un gran beso. Estábamos perdidos en la pasión nada importaba si una ballena enorme pasaba por nuestro lado dudo que mucho nos hubiese importado en lo más mínimo suponiendo que en el mar de Coquimbo o La Serena no sabía con claridad existiera tamaño monstruo marino.

Nos sentíamos tan vivo amándonos encima y por debajo del mundo submarino era como dos humanos perteneciente al mundo del mar.  El me abrazo apegándose a mi sonriendo esa sonrisa que siempre se le ve cuando termina el acto en si. Siempre sonríe, es agradable verlo se ve tan jovial tan hermoso y fresco pero ahora se ve increíblemente más sexy el agua de mar y su cabello que siempre esta en su lugar ahora esta disparado para todo lados, a pesar de que lo hicimos en la piscina de su casa, no salio de esta forma se parece más aun chico malo perfecto para mi.

-        después le dije mirándolo divertida - así es que quiere mi trasero en su nariz
-        no sabes cuanto
-        jajajaja pervertido

Luego de sacar la sal de nuestros cuerpos para que describir lo que hicimos en la ducha, felices y cómplices el puso marcha al velero rumbo al puerto el día la había pasado en el mar pero me prometió que cualquier día contemplaríamos la luna en el mar.




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