El Jeep entraba a un estacionamiento, debajo de un edificios de muchos
departamentos tenía la forma de un crucero o que se yo enorme frente al mar. El
frunció el seño no se si disgusto o de
sorpresa aun no se las facciones de su rostro.
-
creo
que tendremos compañía esta mi hermano ese es su carro
-
estaba
perdiendo el tiempo en La serena le digo para levantar su mal humor si esta
enojado. El sonríe a carcajada
–
si
vamos te presentare
Estuvimos en el ascensor unos minutos toqueteábamos
pero nada que pueda ocasionar un problema serio, era un juego para no
aburrirnos mientras esperábamos que se parara la maquina. Llegamos a una
corrida enorme de ascensores en el ultimo piso supongo que para tener una vista
excelente del mar, caminamos de la mano un poco hasta que una puerta se nos
interpuso, observe que metió las manos al bolsillo sacando las llaves.
Al abrirse estaba ahí viendo a un tipo idéntico a
Miguel que se volteo para quitar su atención al partido de pool. Se dirigió
hacia nosotros con una enorme sonrisa en el rostro, era distinto en
personalidad no era nada intimidante y
súper relajado.
- hola hermanito y quien es la señorita
- es Lucy, y hola te la presento el es mi hermano
Eduardo
- un gusto Luciana
- el gusto es mio, hagan como si no estuviera yo me
voy a la noche a menos que me quieran acompañar a una fiesta.
- lo pensaremos
Tomados de la mano vamos a lo que parece una habitación
enorme con una cama king, cubierta con un plumón negro y unas sabanas de color
rojo, muchos almohadones, al frente de la cama una enorme televisión con
parlantes enormes, y algunos colgados en la pared, a un costado un enorme
ventanal, que dejaba entrar la luz, corría mirarlo ante la atenta mirada de
Miguel.
-
wohhh
se ve maravilloso
Una enorme terraza donde se podía ver el mar
directamente hasta la línea del horizonte. Estaba abrazándome por la espalda,
mi cuerpo se fue hacia el de él, apoyándose y recargándose para sentirlo más
cerca.
-
hueles
muy rico miguel un olor medio dulzón como tu nombre
-
tu
hueles mejor, mas tarde iremos a la playa por ahora a comer tengo hambre
-
yo
igual
Los tres íbamos en el mismo carro Eduardo era un tipo
muy divertido como ya había mencionado, haciéndome reír por cualquier cosa que
se le ocurría las personalidades eran muy diferente por alguna razón me atraía
el chico malo, o quizás era el bueno uno nunca se sabe con los gemelos.
Entramos a un restaurante llamado Costa Serena, no era muy sofisticado eso me
relajo pero si había muy grato ambiente.
Encontraba muy
extraño a Miguel más de lo normal pero lo ignore, supuse que eran sus días no
solo las mujeres, lo tienen más bien me reía de lo lindo con Eduardo, tenía sonrisa
preciosa que estaba segura que Miguel tendría la misma si sonriera un poco más,
el almuerzo estuvo lleno de productos del mar exquisito, aunque no me gustaba
como mi pescado, cuando llegamos a los marisco creía ver una sonrisa de
perversidad en Miguel algo tramaba y podría dar fe que yo estaba en el medio.
Parecíamos turistas en nuestra propia región, luego de
almorzar fuimos directamente a Coquimbo, en ese lugar se puede oler mas
significativamente el olor a mar, todo huele a mar. Sus rincones rústicos en
medio de la urbanidad, caminamos muy
poco el carro quedo estacionado en un lugar especializado para ello. En el
puerto de Coquimbo nos encontrábamos y justo donde embarcaban los pescadores,
Miguel hablaba un tipo que de seguro era uno de ellos y en menos de lo que
pensé estaba en un velero en medio del mar con los hombres más guapos de Chile
en mi parecer.
Para que decirle como me sentía estaba viviendo mi
Titanic particular y esperaba que hasta ciertas partes se hicieran realidad las
otras ni mencionarlas, el viento llegaba en directo en mi rostro haciendo que
mi cabello, se fuera a la cara me di
cuenta que si hubiese traído un cole esto no hubiese pasado, colocándome el
cabello de tras de la oreja empecé a mirar el mar. El ir y venir de sus pequeñas
olas en alta mar, el agua verde esmeralda marcada por la espuma, acercándome un
poco mas podía ver vida debajo de nosotros habían medusa, y otros que no sabría
identificar.
Una corriente ya conocía se manifestaba lo tenía atrás
mio, robándose mi aire para convertirlo en suyo así me sentía cuando el estaba
muy cerca, sentí sus brazos abrazándome en mis caderas de forma posesiva y
marcando cierto territorio que el se creía propietario. Sus labios estaban en
mi oreja subían y bajaban por ella apenas si la tocaban eran como una caricia,
poniéndome a mil, hizo el mismo procedimiento con mi otra oreja, eran tan
estimulante hasta se me olvido la presencia de Eduardo el tenía ese efecto en
mi que me podía olvidar hasta mi nombre.
El dejo de abrazarme y sus manos fueron a mis caderas
y descaradamente se metieron debajo de la blusa, y subían, subían hasta llegar
a mis senos, donde estuvo varios minutos atendiéndolos, y rotaba primero uno y
luego otro y así colocando mi cuerpo en sus manos, el de vez en cuando frotaba
su cuerpo con el mío, podía sentirlo y me quedaba jadeante cuando lo hacía estaba tan duro, tan deseable
que si no fuera por Eduardo que apareció de pronto ya me hubiese lanzado al mar
con el, o en el mismo suelo del velero también mostraba muchas posibilidades.
-
el
se ira pronto tendremos el velero solo para nosotros quiero hacértelo en todas
las partes posibles, si en esa también
-
¿Cómo
sabes lo que quiero?
-
Por
que es la fantasía de todo el mundo hacerlo, en el medio del mar nada mas
hermoso y acogedor en donde solo esta un mundo debajo de nuestros pies que nos
hace poderosos, ellos nos ven y nos contemplan te lo are justo ahí.
Su dedo apuntaba y era a un costado del velero, todo
era ansiedad en mi ya quería que se largara, mis deseos eran hacerlo donde el
quería y como el quería era casi enfermante como deseaba complacerlo en todo lo
que me dijera. Un escalofriante jadeo se me escapo no lo pude contener cuando
enrosco mi pezón en sus dedos y tiro de el, eso me llego hasta abajo estaba
segura que las bragas estaban mas que mojadas por mis fluidos. Hice algo
impensado solo fue un movimiento algo
que no me había atrevido hacer y pase mis manos por su paquete en tosa su
longitud.
-
no
hagas eso por que pasaran dos cosas, una me va importar un carajo mi hermano y
te lo hare aquí mismo. Y la otra es que me corra en los boxer y deseo siempre hacerlo dentro de ti.
Fue una retirada rápida, ante la amenaza de hacerlo
frente a su hermano aunque sonaba tentando, cuestione mis pensamientos que
pasaba conmigo, desde hacia un tiempo estaba teniendo fantasías de lo más
extrañas mas que nada alucinantes.
-
bueno
tortolos los dejo yo iré a puerto hay unas palomitas esperándome.
-
Ten
cuidado y cualquier cosa me llamas
-
Claro,
chao Lucy nos vemos
Sacando un moto de agua de no se donde con ayuda de
miguel la lanzaron al mar, Eduardo se monto en ella y pronto desapareció
de la vista de nuestros ojos. Continuamos así varios minutos contemplando
el mar hasta que su mano choco con la mía y nos fuimos adentro del velero. Bajando
unas pequeñas escaleras ahí era oscuro no había luz, el abrió un puerta donde
había una pequeña habitación pero no dejaba de tener sus lujos.
-
desnúdate
quiero verte subir esas escalera desnuda. Tu trasero en mi nariz debe ser
espectacular.
Con la boca abierta lo mire, pero hice lo que pidió
aun no supero la vergüenza de estar desnuda frente a él, pero su mirada llena
de lujuria y de deseos me daba cierta valentía que pensé que no tenía, deseche toda la ropa quedándome completamente
desnuda frente a él.
-
las
damas primero lo dijo burlón
-
que
caballero
-
jamás
pensé disfrutar tanto ser caballero.
Desnuda y vulnerable caminaba sentía la vergüenza en
todas las partes de mi cuerpo, tenía la certeza
que los cachetes de mi segunda cara estaban del color de mi cara.
-
te
divierte esto verdad le pregunto
-
tanto
como me excita es hermoso dan ganas de poseerlo
-
¿Cómo
así?
-
Pronto
lo sabrás estaré dentro de ti de todas las formas tu cuerpo es mío.
Cuando llegamos a cubierta sentía la brisa por
instinto lleve mis manos a cubrir mis senos, estaban expuesto al aire libre,
cuando sentí que unos brazos fuertes me tomaban en brazos y corrían conmigo
hasta terminar dentro del agua después de un gran grito por la impresión y el
cambio violento de temperatura estaba helada. Sus besos ardientes y llenos de
pasión hicieron olvidar todo, el agua helada, que estaba denuda y en el medio
del mar teniendo sexo con el nombre más increíble de mi vida. Las piernas de el
se enredaban en mi cuerpo parecía como si nos hundíamos pero no era así
flotábamos en el mar de pasiones, la manos de el iban y venían sobre mis senos,
jadeos hacían eco con el sonido del mar.
Podia sentir su hermoso instrumento del placer
bailando en mi vientre tan duro ni el agua helada hacia que bajara, estaba como
un ancla esperando el momento que su dueño cumpliera su capricho, pero el
estaba mas interesado en mi cuerpo en darle tributo a él, sus labios feroces
jugaban con mis peones torturándolos, ya no estaban así solo por el agua si no
por la estimulación que el le daba, yo solo me limitaba a tocarle la espalda y
sus fuertes y apretadas nalgas, nunca antes desde que estamos juntos he tenido
tanta libertad de poder tocar ese cuerpo que me invita a pecar.
El puso en una posición que mi cuerpo quedaba casi
acostado en el agua y mis piernas en las caderas en solo era afirmada por sus
manos fuertes y varoniles, en mis caderas, entraba y salia, entraba y salia mis
brazos se movian libremente recibiendo su movimientos tan fuertes las
sensaciones fueron tan fuertes que comencé a gritar y no me importaba estaba en
el medio de mar podía liberarme, eso a el lo emocionaba mucho y daba lo mejor
de sí dándome más y mas fuerte nuestros
cuerpos chocaban con el agua podíamos escuchar todo nuestros oído se agudizaban
y estábamos más comprometido con el medio ambiente, sabía que desde hoy en
adelante el mar tendría otro significado. Con una mano en la cadera y la otra
en la espalda me impulso hacia el para fundirnos en un gran beso. Estábamos
perdidos en la pasión nada importaba si una ballena enorme pasaba por nuestro
lado dudo que mucho nos hubiese importado en lo más mínimo suponiendo que en el
mar de Coquimbo o La Serena no sabía con claridad existiera tamaño monstruo
marino.
Nos sentíamos tan vivo amándonos encima y por debajo
del mundo submarino era como dos humanos perteneciente al mundo del mar. El me abrazo apegándose a mi sonriendo esa
sonrisa que siempre se le ve cuando termina el acto en si. Siempre sonríe, es
agradable verlo se ve tan jovial tan hermoso y fresco pero ahora se ve
increíblemente más sexy el agua de mar y su cabello que siempre esta en su
lugar ahora esta disparado para todo lados, a pesar de que lo hicimos en la
piscina de su casa, no salio de esta forma se parece más aun chico malo
perfecto para mi.
-
después
le dije mirándolo divertida - así
es que quiere mi trasero en su nariz
-
no
sabes cuanto
-
jajajaja
pervertido
Luego de sacar la sal de nuestros cuerpos para que
describir lo que hicimos en la ducha, felices y cómplices el puso marcha al
velero rumbo al puerto el día la había pasado en el mar pero me prometió que
cualquier día contemplaríamos la luna en el mar.