domingo, 14 de julio de 2013

Capitulo 6



El Jeep entraba a un estacionamiento,  debajo de un edificios de muchos departamentos tenía la forma de un crucero o que se yo enorme frente al mar. El frunció el seño no se si disgusto  o de sorpresa aun no se las facciones de su rostro.  

-        creo que tendremos compañía esta mi hermano ese es su carro
-        estaba perdiendo el tiempo en La serena le digo para levantar su mal humor si esta enojado. El sonríe a carcajada
        si vamos te presentare

Estuvimos en el ascensor unos minutos toqueteábamos pero nada que pueda ocasionar un problema serio, era un juego para no aburrirnos mientras esperábamos que se parara la maquina. Llegamos a una corrida enorme de ascensores en el ultimo piso supongo que para tener una vista excelente del mar, caminamos de la mano un poco hasta que una puerta se nos interpuso, observe que metió las manos al bolsillo sacando las llaves.

Al abrirse estaba ahí viendo a un tipo idéntico a Miguel que se volteo para quitar su atención al partido de pool. Se dirigió hacia nosotros con una enorme sonrisa en el rostro, era distinto en personalidad no era nada intimidante y  súper relajado.

- hola hermanito y quien es la señorita
- es Lucy, y hola te la presento el es mi hermano Eduardo
- un gusto Luciana
- el gusto es mio, hagan como si no estuviera yo me voy a la noche a menos que me quieran acompañar a una fiesta.
- lo pensaremos

Tomados de la mano vamos a lo que parece una habitación enorme con una cama king, cubierta con un plumón negro y unas sabanas de color rojo, muchos almohadones, al frente de la cama una enorme televisión con parlantes enormes, y algunos colgados en la pared, a un costado un enorme ventanal, que dejaba entrar la luz, corría mirarlo ante la atenta mirada de Miguel.

-        wohhh se ve maravilloso

Una enorme terraza donde se podía ver el mar directamente hasta la línea del horizonte. Estaba abrazándome por la espalda, mi cuerpo se fue hacia el de él, apoyándose y recargándose para sentirlo más cerca.

-        hueles muy rico miguel un olor medio dulzón como tu nombre
-        tu hueles mejor, mas tarde iremos a la playa por ahora a comer tengo hambre
-        yo igual

Los tres íbamos en el mismo carro Eduardo era un tipo muy divertido como ya había mencionado, haciéndome reír por cualquier cosa que se le ocurría las personalidades eran muy diferente por alguna razón me atraía el chico malo, o quizás era el bueno uno nunca se sabe con los gemelos. Entramos a un restaurante llamado Costa Serena, no era muy sofisticado eso me relajo pero si había muy grato ambiente.

 Encontraba muy extraño a Miguel más de lo normal pero lo ignore, supuse que eran sus días no solo las mujeres, lo tienen más bien me reía de lo lindo con Eduardo, tenía sonrisa preciosa que estaba segura que Miguel tendría la misma si sonriera un poco más, el almuerzo estuvo lleno de productos del mar exquisito, aunque no me gustaba como mi pescado, cuando llegamos a los marisco creía ver una sonrisa de perversidad en Miguel algo tramaba y podría dar fe que yo estaba en el medio.

Parecíamos turistas en nuestra propia región, luego de almorzar fuimos directamente a Coquimbo, en ese lugar se puede oler mas significativamente el olor a mar, todo huele a mar. Sus rincones rústicos en medio de la urbanidad,  caminamos muy poco el carro quedo estacionado en un lugar especializado para ello. En el puerto de Coquimbo nos encontrábamos y justo donde embarcaban los pescadores, Miguel hablaba un tipo que de seguro era uno de ellos y en menos de lo que pensé estaba en un velero en medio del mar con los hombres más guapos de Chile en mi parecer.

Para que decirle como me sentía estaba viviendo mi Titanic particular y esperaba que hasta ciertas partes se hicieran realidad las otras ni mencionarlas, el viento llegaba en directo en mi rostro haciendo que mi cabello, se fuera  a la cara me di cuenta que si hubiese traído un cole esto no hubiese pasado, colocándome el cabello de tras de la oreja empecé a mirar el mar. El ir y venir de sus pequeñas olas en alta mar, el agua verde esmeralda marcada por la espuma, acercándome un poco mas podía ver vida debajo de nosotros habían medusa, y otros que no sabría identificar.

Una corriente ya conocía se manifestaba lo tenía atrás mio, robándose mi aire para convertirlo en suyo así me sentía cuando el estaba muy cerca, sentí sus brazos abrazándome en mis caderas de forma posesiva y marcando cierto territorio que el se creía propietario. Sus labios estaban en mi oreja subían y bajaban por ella apenas si la tocaban eran como una caricia, poniéndome a mil, hizo el mismo procedimiento con mi otra oreja, eran tan estimulante hasta se me olvido la presencia de Eduardo el tenía ese efecto en mi que me podía olvidar hasta mi nombre.

El dejo de abrazarme y sus manos fueron a mis caderas y descaradamente se metieron debajo de la blusa, y subían, subían hasta llegar a mis senos, donde estuvo varios minutos atendiéndolos, y rotaba primero uno y luego otro y así colocando mi cuerpo en sus manos, el de vez en cuando frotaba su cuerpo con el mío, podía sentirlo y me quedaba jadeante  cuando lo hacía estaba tan duro, tan deseable que si no fuera por Eduardo que apareció de pronto ya me hubiese lanzado al mar con el, o en el mismo suelo del velero también mostraba muchas posibilidades.

-        el se ira pronto tendremos el velero solo para nosotros quiero hacértelo en todas las partes posibles, si en esa también  
-        ¿Cómo sabes lo que quiero?
-        Por que es la fantasía de todo el mundo hacerlo, en el medio del mar nada mas hermoso y acogedor en donde solo esta un mundo debajo de nuestros pies que nos hace poderosos, ellos nos ven y nos contemplan te lo are justo ahí.

Su dedo apuntaba y era a un costado del velero, todo era ansiedad en mi ya quería que se largara, mis deseos eran hacerlo donde el quería y como el quería era casi enfermante como deseaba complacerlo en todo lo que me dijera. Un escalofriante jadeo se me escapo no lo pude contener cuando enrosco mi pezón en sus dedos y tiro de el, eso me llego hasta abajo estaba segura que las bragas estaban mas que mojadas por mis fluidos. Hice algo impensado solo fue un movimiento  algo que no me había atrevido hacer y pase mis manos por su paquete en tosa su longitud.

-        no hagas eso por que pasaran dos cosas, una me va importar un carajo mi hermano y te lo hare aquí mismo. Y la otra es que me corra en los boxer  y deseo siempre hacerlo dentro de ti.

Fue una retirada rápida, ante la amenaza de hacerlo frente a su hermano aunque sonaba tentando, cuestione mis pensamientos que pasaba conmigo, desde hacia un tiempo estaba teniendo fantasías de lo más extrañas mas que nada alucinantes.

-        bueno tortolos los dejo yo iré a puerto hay unas palomitas esperándome.
-        Ten cuidado y cualquier cosa me llamas
-        Claro, chao Lucy nos vemos

Sacando un moto de agua de no se donde con ayuda de miguel la lanzaron al mar, Eduardo se monto en ella y pronto desapareció de  la vista de nuestros ojos.  Continuamos así varios minutos contemplando el mar hasta que su mano choco con la mía y nos fuimos adentro del velero. Bajando unas pequeñas escaleras ahí era oscuro no había luz, el abrió un puerta donde había una pequeña habitación pero no dejaba de tener sus lujos.

-        desnúdate quiero verte subir esas escalera desnuda. Tu trasero en mi nariz debe ser espectacular.

Con la boca abierta lo mire, pero hice lo que pidió aun no supero la vergüenza de estar desnuda frente a él, pero su mirada llena de lujuria y de deseos me daba cierta valentía que pensé que no tenía,  deseche toda la ropa quedándome completamente desnuda frente a él.

-        las damas primero lo dijo burlón
-        que caballero
-        jamás pensé disfrutar tanto ser caballero.

Desnuda y vulnerable caminaba sentía la vergüenza en todas las partes de mi cuerpo, tenía la certeza  que los cachetes de mi segunda cara estaban del color de mi cara.

-        te divierte esto verdad le pregunto
-        tanto como me excita es hermoso dan ganas de poseerlo
-        ¿Cómo así?
-        Pronto lo sabrás estaré dentro de ti de todas las formas tu cuerpo es mío.

Cuando llegamos a cubierta sentía la brisa por instinto lleve mis manos a cubrir mis senos, estaban expuesto al aire libre, cuando sentí que unos brazos fuertes me tomaban en brazos y corrían conmigo hasta terminar dentro del agua después de un gran grito por la impresión y el cambio violento de temperatura estaba helada. Sus besos ardientes y llenos de pasión hicieron olvidar todo, el agua helada, que estaba denuda y en el medio del mar teniendo sexo con el nombre más increíble de mi vida. Las piernas de el se enredaban en mi cuerpo parecía como si nos hundíamos pero no era así flotábamos en el mar de pasiones, la manos de el iban y venían sobre mis senos, jadeos hacían eco con el sonido del mar.

Podia sentir su hermoso instrumento del placer bailando en mi vientre tan duro ni el agua helada hacia que bajara, estaba como un ancla esperando el momento que su dueño cumpliera su capricho, pero el estaba mas interesado en mi cuerpo en darle tributo a él, sus labios feroces jugaban con mis peones torturándolos, ya no estaban así solo por el agua si no por la estimulación que el le daba, yo solo me limitaba a tocarle la espalda y sus fuertes y apretadas nalgas, nunca antes desde que estamos juntos he tenido tanta libertad de poder tocar ese cuerpo que me invita a pecar.

El puso en una posición que mi cuerpo quedaba casi acostado en el agua y mis piernas en las caderas en solo era afirmada por sus manos fuertes y varoniles, en mis caderas, entraba y salia, entraba y salia mis brazos se movian libremente recibiendo su movimientos tan fuertes las sensaciones fueron tan fuertes que comencé a gritar y no me importaba estaba en el medio de mar podía liberarme, eso a el lo emocionaba mucho y daba lo mejor de sí dándome más y mas fuerte  nuestros cuerpos chocaban con el agua podíamos escuchar todo nuestros oído se agudizaban y estábamos más comprometido con el medio ambiente, sabía que desde hoy en adelante el mar tendría otro significado. Con una mano en la cadera y la otra en la espalda me impulso hacia el para fundirnos en un gran beso. Estábamos perdidos en la pasión nada importaba si una ballena enorme pasaba por nuestro lado dudo que mucho nos hubiese importado en lo más mínimo suponiendo que en el mar de Coquimbo o La Serena no sabía con claridad existiera tamaño monstruo marino.

Nos sentíamos tan vivo amándonos encima y por debajo del mundo submarino era como dos humanos perteneciente al mundo del mar.  El me abrazo apegándose a mi sonriendo esa sonrisa que siempre se le ve cuando termina el acto en si. Siempre sonríe, es agradable verlo se ve tan jovial tan hermoso y fresco pero ahora se ve increíblemente más sexy el agua de mar y su cabello que siempre esta en su lugar ahora esta disparado para todo lados, a pesar de que lo hicimos en la piscina de su casa, no salio de esta forma se parece más aun chico malo perfecto para mi.

-        después le dije mirándolo divertida - así es que quiere mi trasero en su nariz
-        no sabes cuanto
-        jajajaja pervertido

Luego de sacar la sal de nuestros cuerpos para que describir lo que hicimos en la ducha, felices y cómplices el puso marcha al velero rumbo al puerto el día la había pasado en el mar pero me prometió que cualquier día contemplaríamos la luna en el mar.




martes, 9 de julio de 2013

capitulo 5

Capitulo 5

Ese mismo día un poco más tarde todo estaba listo para ir a la playa, mi cuerpo estaba lánguido y flácido después de tanto sexo al aire libre, los vidrios del carro eran polarizado no se veía nada por los costados solo de frente, no quise abrir las ventanas para que no entrara polvo, pero el coloco el aire acondicionado era tan frío y refrescante que ni falta hacia bajar las ventanas. Verlo manejar era uno de mis espectáculos más hermoso estaba tan serio concentrado en el camino que podía detenerme en ese lunar tan sexy que tenía a un costado de la cara.

De los días que hemos estado juntos realmente, no hablamos  mucho para que, eso arruinaría el hermoso idilio que hemos tenido en el medio de la nada. Mi cuerpo se relaja y pronto me quedo dormida.

Estoy acostada en una especie de cama pero lo que me parece desconcertante es como estoy, completamente desnuda y un cinturón en mi cuello, largo que baja por mis senos y termina en mi sexo, jamás pensé verme de esa forma, tan extraña y excitante, la puerta de aquel extraño cuarto se abre y entra él, solamente en un boxer negro ocultando lo que lleva dentro de el. En sus manos trae un frasco azul no se lo que contiene, peor el sonríe perversamente, me estremezco pero al mismo tiempo me excita verlo así de esa forma.

Deja a un costado el vaso de color azul, sin permitirme ver lo que contiene, y se acerca a mi para lamerme los pies, un pensamiento rápido cruza en mi mente, pero no lo puedo detener, las sensaciones de mi cuerpo están completamente disparados, a los movimientos de su lengua y labios en cada uno de mis dedos, su lengua completa recorrió la planta de mis pies. Llego el turno de mi otro pie, y así siguió  mi dulce tortura  ya relajada supe lo que había dentro de ese vaso, cubos de hielo  en sus manos tenía uno y comenzó a pasarlo por uno de mis pezones iba contando cuanto tiempo lo iba a tener, el contó hasta sesenta el agua se escurría por el costado de mi seno y seguía por mi bajo vientre, el mismo procedimiento tubo el otro y así hasta quedar completamente húmeda, en todas las partes de mi cuerpo. Me aterrorice cuando vi que colocaba unas pinzas en mis pezones, no dolían en absoluto sospechaba que era por el hielo, lo mas seguro que sin el hielo estaría gritando de dolor.

-        aguanta un poco más por mi
-        dolerá
-        si, pero cuando no puedas más me dices y te lo retiro te vez tan hermosamente sometida a mi te lo are duro 
-        siempre es así

Su hermosa sonrisa perversa, los boxer quedaron en el olvido lo tenía desnudo, frente a mí rozándome, en el vientre el movía su cadera para que si pene se moviera coquetamente hasta perderse de forma violenta sobre mi.

-        mira lo que te are

Tiro del cinturón, llevándose hacia el y el entrando en mi fuerte creí que moría asfixiada pero no fue así me soltó cada cierto tiempo tiraba del cinturón, sintiendo la sensación de asfixia era tan placentero era recompensado con una fuerte envestida que llegaba hasta lo más profundo de vientre.

-        Lucy despierta, Lucy

Desorientada y muy húmeda estaba en el medio de una carretera cuando caí en si mis mejillas se colaron de un color carmín, el me miraba divertido como si supiera de que iba mi sueño tan extraño, no por el hecho en si,  por el modo que lo había soñado seguro fue por tanto movimientos estas semana no me explicaba la violencia de esa forma en la cama aunque era muy atrayente y caliente.

-        un sueño húmedo cuando lleguemos te lo are realidad

Solo lo mire, pues no sabía que decirle y tampoco pensaba contarle mi sueño eso se quedaría oculto en mi mente como un deseo, o fantasía como  le quieran llamar.

-        pasaremos al súper no creo que haya mucha comida en el departamento.
-        Esta bien

Necesitaba estiras las piernas y recargar el celular dar señal de humo, lo extraño que nadie me llamaba bueno no era fin de semana. Que era cuando mas llamadas tenía  para irme de fiesta con los amigos, esperaba ansiosa la fiesta en la piscina quería beber y fumar hacia días que no lo hacía tenía que comprar cigarros, y poder hablar con Nicol sobre esta situación tan excitante que me encontraba. Después de varias vueltas me encontraba el súper mercado y todos se daban vuelta a mirarnos bueno  a él, que me iban a mirar a mi, las mujeres se volteaban a verlo y cuchicheaban a sus espaldas y yo no sabía como me sentía al respecto. Se veía tan hermoso con el carrito tirando productos ni miraba el producto, compraba a lo rico ellos compran y pagan así no preguntan cuanto esta esto a lo aquello para que, pagarían lo que fuera.

Transcurrido varios minutos escuchamos unos jadeos que supuse que provenían del pasillo que daba a la bodega, el como un bólido dejo tirado el carro pescándome de la mano me llevo donde estaba esa extraña pareja.  Escondido en un rincón podíamos ver con claridad como la chica, se subía la falda dándole acceso a las manos del reponedor, que era tan rápido que no perdía tiempo haciéndola suspirar. Concentradísima me encontraba excitándome mientras miraba jamás pensé que era voyerista, pero sentía un cosquilleo en mi vientre  cuando el le estaba haciendo sexo oral a la chica, escuchando sus jadeos y delirios, mi cuerpo fue agarrado por sorpresa y lo que a la mujer le pasaba yo igual lo iba viviendo, no solo en mi cabeza  si no también físicamente, la lengua de Miguel estaba por enloquecerme, entraba y salía torturándome, sentía los latigazos de su lengua  a cada cierto tiempo, los movimientos de el eran erráticos no tenían un patrón que seguir variaban enloqueciéndome. La pareja ya estaba a punto de unirse en uno solo.

El sierre del pantalón se bajaba con cuidado para no alertar a la pareja que como mentes enfermas observábamos desde un rincón, el se acostó en el suelo calculando la visión.

-        me gusta mirarte cuando te lo hago pero no quiero que dejes de mirar, te sentaras  en esto mirándolos hacia ellos.

La imagen mental llego rápidamente a mi cerebro y sonaba tan exquisitamente erótico que busque la mejor posición para hacerlo, acercándome a él lo deje de mirar colocándome de espaldas a el y en horcadas con los pies al costado lentamente me fui acomodándome  hasta de apoco metérmelo dentro de mi.

Sus manos fueron directamente a mis caderas  y comenzó ayudarme en la tarea parecía una verdadera amazona, en libertad subiendo y bajando a veces aceleraba los movimientos, cuando necesitaba más de él, la visión que tenía al frente era casa vez mas ardiente, ella ya tenía trasero al aire y le daban por la espalada lo único que podía ver era el trasero de aquel hombre lo tenía maravilloso, redondo se veía que lo entrenaba por que se veía muy fuerte desde mi posición, mientras cabalgaba observaba ese trasero de en sueño.

Ambos reprimíamos nuestros impulsos de gritar, jadear o hacer algún tipo de manifestación para liberar un poco nuestro placer, podía sentir sus dientes apretados, los escuchaba por breves segundos como castañeaban me imagino que cuando no lo hacían se mordía los labios, mientras la pareja salía apresurada arreglándose a nosotros a un nos quedaba un  poco por acabar, el me llevo hacia el para darme un beso, teniéndolo dentro fue algo intenso como mi cuerpo vibro ante eso.

Mi cuerpo regreso a su lugar para seguir con la tarea encomendada y seguí aquellos movimientos hasta que no pude mas estuve un rato ahí hasta que el termino siempre lo hacía después de mío y como la pareja salimos rápidamente sonriendo traviesamente y en complicidad esta ve estábamos de la manos disfrutando del placer que tuvimos hacia unos minutos atrás. 

Ya estábamos en La serena el auto corría vertiginosamente por la gran alameda, hasta llegar a la avenida del mar, lo primero que se nos apareció por supuesto fue el faro de color ladrillo con blanco por darle un color, habían personas sacándose fotos con el fondo del faro eso veía mientras seguía su curso el Jeep, las ventanas la abrí para que entrara la brisa marina.

-        yahooooooooooooo

La mitad de mi cuerpo estaba por la ventana respirando el aire marino y sonriendo como enajenada, luego entre y me ruborice por mi actitud tan inmadura y tan poco él.

-        me gusta verte así de jovial es divertido

No se si esta riendo de mi o de verdad le gusta mi particular forma de ser, por no me importa en lo absoluto yo estaba feliz en la playa y con mi hombre de los ojos claro.

-        me encanta el mar siento que me da vida
-        entonces hice bien en traerte al mar.
-        Si

lunes, 8 de julio de 2013

Capitulo 4

Llevo dos días en esta hacienda y no he salido de la cama el cuerpo me duele, solo vienen a dejarme comida, no se que pasa pero Miguel me impide salir de la cama cada vez que lo intento me toma y me deja tan exhausta que moverme no puedo. Pero no puedo seguir confinada a esta cama quiero ver el sol, e irme a mi casa, a descasar darme un baño que se  yo, nunca he sido una persona de estar mucho rato quieta por decirlo de alguna manera.

Pero algo le ha fallado a Miguel que no venido a darme un detenimiento así es que con el dolor de ciertas partes sensibles de mi cuerpo me levanto al baño, necesito una ducha caliente, enrollada en la sabana, me dirijo al cuarto continuo cerrando con seguro por si mi captor aparece a interrumpir algo que necesito como la vida misma.

El agua corría por mi  cuerpo liberando la tensión contenida me lave completamente quedando hasta pura, utilice el shampoo de él, olería a él pero no me importaba quería sacar de mi cuerpo el olor a cama y a sexo, aunque estaba segura que pasarían días antes de sacar ese aroma de mi piel, estaba marcada el lo había hecho esparciendo su esencia en mi cuerpo para que ningún macho usufructuara de algo que era de suyo, como el me lo dijo en una de las tantas veces que me tomo.

Cuando estuve lista Sali impecable de la ducha poniéndome mi vestido claro que no tenía bragas estaban en alguna parte del cuarto pero me puse mi brasier estaba intacto a los embates de Miguel el era tan intenso. Lista para salir de ese cuarto abrí la puerta, comencé a caminar por las habitaciones hasta que pude salir a tomar el sol en la parte trasera de la casa.  Quedando maravillada de lo que presenciaban mis ojos era hermosa, una piscina enorme rodeada de pasto, verde y acolchado, muchos flores de distintos colores, y árboles frutales y decorativos algo tenía Miguel con las palmeras que habían en todas partes de la casa, habían sillas cama para tomar el sol y relajarse, y quemar la piel pero no tenía ánimos de eso, caminado lentamente me fui sentado en la orilla de la piscina me saque los zapatos y me puse a tocar el agua estaba helada pero mientras me iba acostumbrando, se hacia más calida y placentera hasta que mi ensoñación se detuvo esa mirada y esos ojos, estaban en mi espalda hasta mi respiración se paro en seco por unos segundos.

Escuchando el sonido de la puerta cuando le pones un seguro, me llenaba de expectación a lo que vendría podría ser cualquier cosa, no miraba hacia atrás, soy una persona tímida, además el era un ser que cohibía todas las partes de mi cuerpo incluyendo mis pensamientos coherentes.  Y ahí estaba en el agua desnudo incitándome a entrar con su mirada y su cuerpo.

-        no tengo ropa
-        eso lo soluciono entra ahora

Bueno ante eso no se puede hacer mucho y entre mojando el vestido que había costado mucho bueno no tanto dentro de mis posibilidades pero ahora no importaba un carajo, sus manos fueron directo a mi cadera dándome un beso ardiente y deseoso, con tanta energía que a penas podía seguirle el ritmo, abrí mis ojos el se había hundido, y estaba entre mi piernas acariciándolas y luego no supe como lo hizo el vestido salio dejándome expuesta solo en un brasier.

No sabía como lo hacía para estar tanto rato debajo del agua a mi me parecía una eternidad,  el  asomaba su cabeza a tomar algo de aire y volver abajo pero ahora mi intimidad, se mezclaba con el agua de la piscina y su saliva,  le lengua de el hacia un trabajo maravilloso allí abajo y me permitía relajarme y olvidarme por unos minutos que estaba des comunicada con el mundo. Su lengua fue cambiada por unos dedos traviesos que se movían en mi interior preparándome para el, su manos fueron directos a mis nalgas donde le dio suaves palmadas que me hicieron chillar por la impresión y el sonido que hicieron en debajo del agua.  Mis manos apenas podían tocar algo de la hebras de sus cabellos no alcanzaban solo podía sentir y rogar que esa dulce tortura terminara pronto. Luego de interminables momentos el subió y beso,  poniéndole atención a ese brasier en donde se podía ver con claridad mi senos, que ahora respiraban libremente y disfrutaban de las manos de el y el agua , que se hacia mas calida a cada segundo que pasaba.

-        casi me muero del susto cuando no te vi arriba
-        Salí a caminar tenia las pierna entumidas de tanto estar acostada.
-        Ya veo no lo vuelvas hacer sin decirme no quiero que te pase nada este lugar es peligroso si no sabes donde ir.

Se podía sentir su erección fuerte y dura en mi vientre moviéndose queriendo entrar a ese lugar que él se había declarado dueño.  Las manos de el fueron a mi cadera, me levantaron y me ensartaron en su cosa, que entro como dueño y señor del lugar, un claro grito no se dejo escuchar ante la forma y el modo aunque acostumbrada ya debería de estar.  Y un movimiento acompañado con el agua lo hacia ver y escuchar de una forma tan erótica, mis pierna le rodearon la cadera para ayudarle en sus movimientos y me sostenía a son sus fuertes piernas, y os movimientos de caderas que me llevaban a un placer infinito.

Los labios de el pegados a mis senos aforrándose y alejándose cuando su cuerpo lo pedía y los volvía a meter mordiéndolo, sintiendo que el dolor que eso me producía llegara a mi vientre, como si el dolor se concentrara en esa parte. Haciendo mis jadeos más fuerte y convulsionantes.

-        ahhhhhhhhhh Lucy

Mis pierna cayeron estrepitosamente al sentir que había dejado su esencia en mi interior y me abrazaba el cuello jugando con sus manos en mi cabello.

-        me tengo que ir

Me soltó mirándome a los ojos como si me hubiese picado un bicho extraño y estuviera alucinando. Luego sonreía cambiando drásticamente su mirada .

-        a que tienes algo importante que hacer

En realidad no había nada importante que hacer, pero tampoco me podía quedar a vivir ahí toda la vida o acaso esas eran sus intenciones.

-        si lo pones así nada importante
-        pues perfecto por que iremos a la playa  nos quedaremos unos días te gustara. Te traeré algo que ponerte compre unas cosas para ti.

Aquí estaba con la boca abierta, desnuda en el medio de la piscina viendo como Miguel me mostraba una generosa vista mientras se ponía los Jeens, sin boxer caminando con pies descalzos  por los pasillos, sin importar dejar la planta de sus pies marcada en la madera reluciente. A su regreso tenía una bolsa de una tienda que no podía identificar el nombre,  y en un armario oculto de tras de la puerta saco una toalla, nade hacia donde estaba el en las escalera y fui saliendo desnuda evitando su mirada llena de deseo y lujuria mientras me cubría con ella.

-        no tienes idea de lo que estoy a punto de hacer si no te vites rápido.
-        Voy al cuarto a vestirme
-        No hazlo aquí quiero  verte mientras lo haces sécate lentamente nadie vendrá tengo prohibida la entrada.

Sentada en una de esas sillas comencé a secarme primero las piernas lentamente como el lo pidió, la desplazaba por todo el ancho de ellas, hasta llegar a la zona que el quería..

-        hazlo quiero ver como lo haces

Tímidamente me la empecé a secar y frotar mi trasero en la  toalla, para secarlo y poder ponerme la tanga, sabia que estaba ahí previamente le había echado un ojo, y con cuidado coloque esa pequeña prenda no me sentía tan expuesta a su mirada pervertida que estaba siendo sometida, me hacia preguntas y una de ellas si duraría mucho tiempo vestida.  Mis manos y la toalla fueron subiendo hasta llegar a mis senos tímidamente me los fui secando tratando de no revelar nada pero era imposible, esa misión las deje al descubierto me las saque más rápido y me coloque el brasier por lo menos estaba más vestida, y luego llego el turno de unos pescadores bien monos como había averiguado mi talla no lo sabía aunque muy difícil no es,  y una blusa bien linda color calipso.

-        vamos almorzar hoy hay un rica lasaña te gusta
-        me fascina. Por que era la verdad, moría por la lasaña
-        vamos entonces, que te voy a mostrar las tierras.

Otra vez en ese inmenso comedor que me intimidaba por que todo lo de él tenía que ser grande, enorme  por lo menos comíamos en silencio, y era fantástico así cada uno con sus pensamientos los míos eran confusos y los de él no tenía la menor idea pero los imaginaba y la piel se me erizaba con solo pensarlo. Una ya conocida sensación en mi columna me avisaba que me excitaba y mi cuerpo se aceleraba empecé a cantar en mi mente el himno de Chile, el me estaba mirando, sacando una uva del ramillete que estaba en el centro de la mesa.

-        muerde solo la mitad.

Con sus dedos puso la uva entre mis labios, suavemente mordí tal cual el me dijo dejando la otra mitad en sus manos, pero quede con la boca abierta cuando la otra mitad se la llevo él a la boca. Lo hizo de tal manera que presencie como me saltaba jugo de esa uva a la cara, mordiéndola suavemente hasta hacerla desaparecer, con su dedo lo paso por mi cara sacando el rastro  de jugo y se lo llevo a la boca chapándolo, seductoramente.

-        amo las uva, ellas me han dado todo en la vida.
-        A que se dedica
-        Al vino soy exportador de vino esta mi centro de producción de aquí sale el mejor vino de Chile.
-        ¿Cual es?
 
Se quedo bastante tiempo pensando en la respuesta ¿por que no le quería decir el nombre? acaso era prohibido.

-        Centinela
-        ¿Por qué ese nombre?
-        Así se llama esta hacienda

En menos de lo que pensé estaba en un jeep cuatro por cuatro igual de lujo, colocándome el cinturón de seguridad, y los nervios a flor de piel, comenzamos el recorrido por una extensión inmensa de tierra donde solo se podía ver parronales, y uvas y uno que otro árbol frutal pero nada masificados. Llegamos a un lugar hermoso en medio de los árboles tenia una hermosa laguna artificial rodeada árboles y pasto el jeep, paro y me dio la señal para que bajara, llego a mi lado y me tomo de la mano, para llevarme a un árbol enorme quedaba una sombra gigantesca, el se sentó primero y luego me acostó en sus piernas. Empezó a cantar una canción héroe de Enrique Iglesias, nunca fui fan de él pero ahora me declaro su fans numero uno.

Las manos de él iban por mis senos, jugaban con ellos como si de un juguete se tratasen, todo eso lo hacia por debajo de la blusa y bajaba por debajo de ellos siguiendo, mi respiración era errática y acelerada sintiendo esa mano fría recorrerme de arriba hacia abajo, y luego abandonarla para ir por mis pantalones, desabrochar el sierre y el botón. Una mano de el se metió por la ropa interior, bajando por mi vagina hasta que su dedo empezó a explorar, haciendo que raros gemidos se me escaparan, su dedo en mi clítoris sentía su movimientos circulares, que me dejaban una de las piernas casi paralizada por el placer que estaba sintiendo.

-        levanta la cabeza

sin esperar a que me repitiera eso hice, el se bajaba el sierre del pantalón y soltaba eso que tenía oculto.

-        quítate los pantalones quiero tenerte







domingo, 7 de julio de 2013

capitulo 3



Seguramente me quede dormida de nuevo por que cuando abrí los ojos la luz del día llegaba a mis ojos despertándome, mire y todo eran plantaciones por donde se mirara hasta en los cerros.

-        buenos días Lucy ya estamos por llegar.
-        Buenos días, que hora es
-        Las seis de la mañana, es algo largo el camino pero te encantaran mis tierras.

Pronto el camino se fue haciendo más angosto y había que hacer malabares para que siguiera su curso, alrededor del camino de tierras, y bastante vegetación había árboles presumiblemente álamos y eucaliptos estaba segura de estos últimos por que podía sentir su olor llenándome los pulmones, frente a nosotros se divisaba una gran casa patronal mas bien era una hacienda, era de color ladrillo, con muchas ventanas que se presumían que tenían muchas habitaciones, y a fuera palmeras que sus hojas se movían al viento, dando un extraño aspecto tropical en medio de la nada por que la hacienda de Miguel quedaba en medio de la nada solo plantaciones por donde se mirara.

Una señora gordita y chiquita salio a recibirnos ya tenía sus años pero trataba a Miguel con tanto cariño que la quise desde el principio, y ella creo que sintió el mío por que me trato como si me conociera de toda la vida Berta se llamaba. Miguel le mando a preparar el desayuno para empezar el día, me sentía tan fuera de lugar, no era mi ambiente.

El lugar por dentro era mucho más alucinante que por fuera, olía de maravilla un largo pasillo que daba a un puerta que se salia al patio trasero al menos era lo que mi vista se permitia ver, una escalera enorme que llevaba a las habitaciones presumía, en la paredes hacían cuadros de fotografía, supongo que de los padres de Miguel ya que uno se parecía demasiado a los rasgos de el, y una foto donde había dos Miguel supuse que debía tener un gemelo, dos hombres iguale a mi Miguel eso no debía ser posible, catalogarse como un crimen a la población femenina.

-        es mi familia, mi padre, madre y el odioso de Eduardo
-        y ¿donde están? no viven contigo. Me atreví a preguntar
-        mis padres murieron cuando tenía quince y Eduardo perdiendo el tiempo en alguna parte.

Me tomo de la mano y me fue mostrando las habitaciones de la casa de la parte baja contándome anécdotas de cada una de las habitaciones, me reía con cada una de ellas imaginándome a los adolescentes Miguel y Eduardo.

-        el segundo piso te lo mostrare después del desayuno
-        ¿Por qué? Le cuestione
-        Por que nos demoraremos más

Me lo dijo en el oído arrastrando las palabras como el sabía hacerlo mandándome miles de promesas con aquellas simples palabras que decían demasiado.

-        no podemos saltarnos el desayuno
-        tan impaciente me gusta, pero no lo necesitaras con todo lo que te are.

Después de eso no hable más por que sentía desfallecer en cualquier momento ya no le prestaba atención más bien deseaba comer ese desayuno para ver lo que tenía planeado para mi.  La mesa era enorme como para que se sentaran muchas personas pero solo estábamos los dos en esa inmensa casa, y para que decir estaba exquisito, un te en su punto, pan amasado fresco y crujiente, en la mesa para acompañar había te todo según los gusto, el comía huevo con tocino, todo eso revuelto se veía exquisito pero yo me decidí por algo más suave no sabía que era lo que pasaría así es que con un quesillo estaría bien para mi, el miraba  mientras comía poniéndome nerviosa, antes su mirada escrutadora, sentía mis mejillas enrojecer violentamente, cuando lo mire se mordió el labio y con los ojos me prometía tantas maravillas veía la lujuria el deseo y la pasión por mi extraño cuerpo amorfo.

Cuando la pequeña tortura termino me agarro de la mano, acomodándose se mi lado, y con una mano la llevo a mi cadera, y con eso comenzamos a caminar el movía sus dedos acariciándome, incitándome, la escalera de pronto se hacía mas larga de lo que era, pero conservaba la calma. Pronto llegamos arriba y me conducía a una de las habitaciones abrió la puerta y me dejo pasar primero.

Estuve contemplándola tenía una cama enorme dos mesitas de noches, cada una tenía una lámpara, un ventanal quedaba a una terraza que se podía ver todo lo que pasaba, lo vi caminar hacia el ventanal cerrando las cortinas dejando la pieza a oscuras, pero luego prendió una de las lámparas, la luz era tenue podía verlo, contemplarlo.

Estaba frente a mi, y mirada cayo de inmediato al suelo, presa del pánico y la excitación, sus manos fueron directamente a mis hombros, acercándose cada vez más hasta que lo sentía en mi cuello, succionándolo, besándolo las manos de él fueron a mi cabello donde lo acaricio, y su boca llego a mis labio donde los devoro, cada beso era un poco de aire menos.

-        date vuelta

Como autómata obedecí, sentía su aliento en mi parte de atrás de mi cuello, y como el sierre del vestido iba bajando lentamente, hasta quedar en mi cintura, el afirmaba el vestido hasta que lo soltó y cayo al suelo quedando en mis pies. Impactada por estar tan vulnerable me quede pegada ahí sin levantar la vista, y creo que a el le complacía ese estado de sumisión.

-sal del vestido lentamente quiero disfrutarlo

 Mis pies se movieron lentamente, sentía una vergüenza enorme nadie había visto mi cuerpo así por mucho tiempo, peor hacia lo que me pedía siguiendo sus indicaciones.

-        date vuelta nuevamente

Gire lentamente moviéndome despacio con la mirada en el suelo sin ser capaz de mirarlo sentí como el me levantaba la barbilla y nuestros ojos hicieron contactos, y en su mirada se apreciaba ternura mezclada con deseo.  Perdida en sus ojos estaba no podía apartarlos, sentía que si alejaba la mirada el se iría con el viento.

-        me encanta cuando miras el suelo, pero cuando miras mis ojos me haces más feliz. Eres tan bella te voy a enseñar y demostrar todo lo que haremos juntos Lucy.

Todo en el parecía tan sugerente y provocador, lo veía como lentamente se iba desabrochando lo botones de la camisa, dejándola abierta y mostrando su musculoso cuerpo, lo tenía todo muy bien marcado sentía un deseo de recorrer mis dedos por su perfección.  Y me acerque lentamente para tocarlo lo deseaba, mis dedos iban por todas partes ante las marcas de su abdomen marcado con sus montículos, tres por cada lado y los recorrí con las yemas de mis dedos. Escuche un jadeo proveniente de él indicio que mis caricias le afectaban tanto como me afectaban las suyas.  Su mano detuvo mi caminar las apretó suavemente cambiándose los roles, ahora era el quien me tocaba.

Sus manos iban por mi cuerpo semi desnudo, lo sentía encima de mi brasier, su manos apretando mis senos, los pezones ya estaban duros listos, esta noche había sido bendecida, se abría por adelante con una agilidad impresionante lo desabrocho y ellos saltaron a el de una forma espectacular pidiéndole atención.  Sentía su lengua ardiente sobre ellos como se metió uno completo a su boca y el otro lo masajeaba con su mano, involuntariamente mi cuello se fue hacia atrás para poder sentir mucho más las sensaciones que estaba provocando. Mi seno húmedo pedía atención pero sus labios ya estaban en los míos haciendo que mis pensamientos fueran poco coherentes, ya estaba por perder la poca cordura que me quedaba.

Su mano se fue a mi sexo aun protegido por la tela, hacia tacto con sus dedos,  y metió un dedo con la tela el movimiento fue demasiado erótico, repitió el movimiento pero esta vez toco mi piel, y mis paredes internas mi cuerpo se contrajo, apreté mis paredes para retener ese dedo adentro. Escuche el sonido de su cinturón mientras se abría los pantalones, y el sierre bajaba el sonido metálico me llenaba de anticipación, los pantalones se quedaron en su cintura abiertos podía ver sus boxer blancos.

Los zapatos rodaron por la aviación quedándose en unos calcetines de hilo negro haciendo ver sus pies, bien formados me los quede mirando.

-        Lucy arráncame de  los calcetines

Su voz sonó tan erótica, que me acerque hacer lo que me decía,  me agache lentamente el puso uno en mi rodilla, con la manos nerviosas se lo fui sacando hasta revelar un hermoso pie bien cuidado. Y luego siguió el otro el era perfecto en todo hasta sus pies lo eran.

Sin más los pantalones fueron directamente a parar al suelo, quedando en unos perfectos boxer donde se notaba claramente su excitación.  Sentí ser levantada y llevada a la cama de manera rápida, pronto mis bragas quedaron en el suelo, estaba completamente desnuda ante ese maravilloso hombre.   

El se saco los boxer liberando su hermosa erección la tenía enorme,  me abrió las piernas con su cuerpo y sin aviso entro hasta el fondo consiguiendo que diera un grito ahogado, le mire sorprendida no esperaba algo así, sus ojos me miraban de forma seductora, y el cuerpo de el comenzó a moverse dentro del mío saliendo y entrando de una manera rápida y dura, besando y apretando mis senos con sus manos fuerte hasta resulto doloroso pero placentero, podía escuchar sus jadeos y los sonidos de la cama mientras yo era transportada a lugares inimaginables en cada embestida que el me daba, tocaba su ancha espalda mis uñas pasaban por ella cuando se adentraba en mi,  y cuando salía sentía un desasosiego pero era recompensada nuevamente por el cubriendo todo mi cuerpo haciéndolo hasta pequeño debajo de el, lo que era una gran proeza.

Su cuerpo se derrumbaba sobre el mío, con un gran rugido nos quedamos así mirándonos a los ojos entendiendo lo que acaba de pasar, no sabia si se volvería a repetir o sería mi ultima vez. Solo deseaba tenerlo dentro mío mucho tiempo más.  Pronto mis ojos se fueron cerrando lentamente hasta quedar completamente dormida en los brazos de Miguel.

Sentía una mirada penetrante que me obligaban a despertar, y lo vi con su mirada azul violeta, observando mi desnude, me dio vergüenza y me cubrí con la sabana de forma rápida.

-        no hagas eso, no te ocultes ante mi
-        aun no entiendo que me vez
-        te veo a ti, eres hermosa.

Perdí todo tipo de pensamientos por que en menos de lo que pensé lo tenía encima mío besando y tocando mi cuerpo de una manera casi devota si alguien descubrió el amor a primera vista o atracción aquí la tenían  esa era yo.

 Su instrumento del placer taladraba dentro de mi interior haciéndome chillar, ante las caricias rudas y salvajes que el me daba, tampoco nunca en la vida lo había hecho de esa manera pero me agradaba si era con él.  Las manos de él iban por mis piernas, las recorrían lentamente disfrutándolas mientras hacia fuertes entradas, los jadeos eran tan fuertes que hacían que el creciera más dentro mio si era posible, lo sentía enorme.

-        eres muy estrecha me gusta estar dentro tuyo ahora es el hogar de este.


No tenía palabras para responder, mi cuerpo convulsionaba debajo de el de él sintiendo como el placer estaba en su máximo el esplendor, su movimientos de caderas fueron más lentos una suave tortura hasta que por fin el saco todo dejándolo en mi interior.