miércoles, 11 de septiembre de 2013

Capitulo 7

Capitulo 7

La noche Coquimbana se mostraba a nuestros pies, el siempre tenía ropa para mi y esta vez no era la ocasión yo tenía todo en Ovalle, era hermosa una polera negra con hilos plateados haciendo que brillara en la noche, una chaqueta de cuero morada, unos jeens negros y unos zapatos de tacón fino eran los elegidos para esta noche, deje que mis ondulaciones cayeran, estuve frente al espejo para ver si tenía una imagen aceptable que fuera con la hermosura de mis acompañante, mucho más de lo que había hecho no se podía hacer le di color a mi rostro y Salí al encuentro con Miguel. 

El se encontraba de espalda hablando por celular dando ordenes no se quien pero se veía realmente furioso, decidi que no debía molestar así es que pase por su lado para ver algo de televisión mientras a el se le bajaban los perros del cerro. Pero antes de terminar de pasar por el lado de el me agarro de la cintura por decirlo de alguna manera y me atrajo hacia él.

-        estas preciosa,
-        gracias

Creo que estoy ruborizada, sus halagos mas bien la forma que lo dice suena tan carnal tan poderosamente lujuriosa, el celular es cortado y toda su atención es para mi, es como si en ese segundo me hubiese convertido en el mundo para él, dándome un poder desconocido  y no sabía si sería capaz de tomar esa responsabilidad, nunca he tomado muy en serio las responsabilidades de hecho no me gusta tenerlas me estresan no puedo con ellas, cuando me veo acorralada escapo, pero por el lo intentaría.

Un beso racionado deseoso que sacaba el aire de los pulmones para perderse por la energía de la pasión, estaba por acaba por una futura resaca en la mañana por que como siguiéramos así terminaríamos en la cama enorme que aun no probamos, pero gracias al divino niño y una gran vergüenza fuimos interrumpido por su hermano que nos saco de un ala del departamento en forma de crucero.

Para que los tres pudiéramos disfrutar de la noche como era debido un taxi que tubo la orden expresa de Miguel que lo llamaría cuando estuviera listo para que nos fuera a buscar.  Llegamos a un pub de música estridente y poco agradable pero Eduardo dijo que solo estaríamos un poco tiempo que tocaba una de sus bandas de metálicas favoritas los chancho susurrantes, ambos nos quedamos mirando que clase de nombre de banda era esa, pero nos quedamos ahí escuchando la sarta de barbaridades que decían los chanchos susurrantes, bebiendo un poco de cerveza para compensar nuestros oídos por fin habían terminado los chanchos para poder largarnos y escuchar música medianamente decente. 

Terminamos en donde la música era agradable rock latino de los ochenta y noventa era más para nuestros frágiles oídos, la mesa se lleno de cerveza aunque en estos momentos bebía como señorita no quería quedar en vergüenza de estos seres celestiales. Todo iba bien conversando alegremente a veces las manos de Miguel se perdían por debajo de la mesa, jugando con mis mulos. Todo iba bien hasta que eche una rápida mirada a la mesa de el lado y estaba él, mirándome desvíe la vista para que Miguel no se percatara pero de ahí me puse nerviosa que demonios  hacia ese animal en un lugar como este, de todas las persona que pensé encontrarme Carlos era el ultimo de la lista.

Trataba de seguir la conversación a esos dos cuando Miguel bebía se volvía parlanchín era tan agradable escucharle la voz, hablando de cosas sin importancia temas sin interés pero lo hacían ver relajado y tener la edad que tenia treinta y dos años, sus cervezas hicieron el efecto deseado en mi, tuve la penosa necesidad de ir al baño, no quería levantarme para  no darle espacio a ese animal que fuera al baño a molestarme pero no había remedio estaba por hacerme ahí mismo excusándome con ellos me levante con la esperanza de tener un desahogo tranquilo.

Claro que eso no llego, a la salida estaba esperándome el y me metió a un rincón apartado echándome su olor nauseabundo a ron barato, bueno yo ya me había acostumbrado al olor rico de Miguel.

-        que demonios quieres le dije casi en un susurro aunque si hubiese gritado con el escándalo que había nadie hubiese escuchado.
-        Mi cama te extraña hace mucho que no la visitas, quiero darte duro hasta que no puedas mas zorrita.

En un impulso intente pegarle una cachetada estaba hecha furia en vida había estado tan enojada con ese animal,  pero su mano detuvo el transcurso de la cacheta afirmándola fuertemente haciendo que me doliera la  mano.

-        suéltame me duele le dijo
-        quizás si te portas bien y me das un beso
-        ni con la mano quebrada animal
-        mala respuesta

Con un movimiento estaba en la pared y su cuerpo entero sobre el mio,  sus manos iban y venían, tocándome y yo luchando para que me dejara estaba incapacitada totalmente, sus intentos por besarme llegaron a un extremo que pesco mi cara, pero fue lo ultimo que hizo fue lanzado al suelo producto de un combo de Miguel.  La furia de ese hombre era enorme y yo no sabia que hacer en mi vida había estado en una situación así pero mi instinto me dijo que lo sacara de aquí.
-        vamos déjalo no vale ni la pena tu esfuerzo
-        Estas me la pagaras no sabes quien es ella

Tirado en el suelo en un Rincón humillado con la nariz sangrando en el suelo estaba Carlos despotricando mientras nos marchábamos Miguel estaba segura que le dio una de suspiradas escalofriantes.  Me llevaba de la mano suavemente pero rápido con estos zapatos no podía seguir el ritmo, hasta que por fin llegamos.

    -  toma  nosotros nos vamos si quieres te quedas
    - ¿Que pasó?
    - un idiota intentó aprovecharse de lo que es mio, nos vemos en
      El departamento
-        Lucy estas bien
-        Si nos vemos

Un taxi que pasaba por ahí lo tomamos, Miguel estaba con los efectos del alcohol, estaba serio y frió su mano helada aun tenía mi mano yo estaba callada y tranquila no sabía que decir, para cambiar su estado de animo. Pronto estábamos en el departamento, el abrió la puerta, me agarro la mano con una energía que me dejo algo sorprendida cerrando la puerta con el pie y ahí íbamos de nuevo al mundo del placer.

Nos besamos apasionadamente mientras caminábamos al cuarto chocando con todo lo que se nos pudiera en encamino incluyendo las pobres paredes, sin palabras solo caricias. La puerta del cuarto como se abrió se cerro y la ropa ya estorbaba demasiado comenzó a desvestirse, separándome de sus besos un segundo, mirándolo a los ojos, uno por uno desabrochaba los botones,  pasaba mi mano por la piel que iba desnudando le saque la camisa dentro de los pantalones el puso su brazos hacia atrás y quedo pronto en el suelo quedo, el dorso de él era perfecto no había ninguna imperfección en el alguno bellos pero no demasiados los suficientes para darle un aspecto de macho, su mirada era intensa, le mire para saber si podía seguir, el asintió y con manos Avilés le desabroche el cinturón, luego el botón del pantalón y luego el sierre, con mis manos  en su cadera le fui bajando los pantalones me quede maravillada tenia slip de ropa interior  me fascinan esas prendas en los hombres se ven sus partes tan ordenaditas y un pensamiento cruzo por mi mente no pensaba hacérselo has ahora y le baje la ropa interior, me coloque de rodilla, lo tome  con la manos me lo metí a la boca. 

Un jadeo se escapo de sus labios cuando comencé a succionar de abajo hacia arriba, de vez en cuando apretaba sus bolas, o le pasaba mi lengua lo que se me ocurría, cada vez se ponía mas dura en mi boca y me encantaba cuando me cansaba alternaba con mi mano de arriba hacia abajo y así estuvimos, hasta que empecé a sentir lo que salía de el  ávida comencé a tragar hasta la ultima gota llenándome de su sabor y olor.

Cuando todo había acabado me levante y el me miro a los ojos, con su dedo la paso por la comisura de mis labios sacando un resto de lo que quedaba y me metió el dedo en la boca para que no se desperdiciara nada, fue algo tan caliente y excitante que el no  me tuvo que tocar para que mi cuerpo estuviera listo para recibirlo las palabras entre nosotros dos no eran necesarias.

-        creo que me toca a mi

Antes de que pudiera decir algo más me tenia pegada a su cuerpo desnudo estaba ansiosa por sentir su piel la blusa negra con hilos plateados cayo al suelo revelando algo de mi figura  un poco voluptuosa,  luego le siguió el sostén  revelando mis senos que  fueron a parar a su boca, se los devoraba mientras atendía el otro lo masajeaba y los turnaba jadeos involuntarios se escapaban  llenando el cuarto agradecía sobre manera que Eduardo no estuviera en casa, pronto mi boca se lleno de sus besos ardientes, mi pantalones fueron sacados prácticamente juntos con los zapatos, quedándome en una pequeña prenda de lo mas reveladora una que el me había comprado.

-        amo estas cosas se te ve tan linda gíra

Con cuidado me  fui girando estaba tan expuesta a él mis nalgas al aire esa prenda cubría lo mínimo.

-        se te ven tan bonitas perfectas

Sus palabras sonaban tan malditamente eróticas que me hacían humedecer con solo escucharlas, estuvo un rato  tocándolos y jugando con el elástico metiéndomelo mas adentro si se pudiera haciendo presión.  De una manera brusca me volteo  y rasgo esa pequeña tela, para quedar completamente desnuda y los  rizos de mi feminidad lo incitaban a entrar profundamente para hacer uno y no dudo metió su hermosa erección dentro mío, y el vaivén comenzó de tal forma como se movían las olas en el  mar. El sueño hizo perder todos los pensamientos coherentes.

Al abrir los ojos estaba sola, el espacio de Miguel vacío levantándome, colocándome un albornoz para cubrir mi cuerpo desnudo empecé mi búsqueda me quede detrás de la columna escuchando una conversación.

-        bien encárgate yo regreso a la brevedad, sabes bien lo que tienes que hacer, mis vacaciones se terminaron.


No sabia que paso, pero Miguel se veía de pocas pulgas mis días en Coquimbo habían terminando una parte de mi ya quería regresar al mundo real,  uno puede vivir una fantasía un tiempo pero luego el peso de la realidad golpea la puerta irremediablemente y era lo que estaba a punto de ocurrir, me di vuelta a darme una larga ducha de  agua fría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario