Capitulo 5
Ese mismo día un poco más tarde todo estaba listo para
ir a la playa, mi cuerpo estaba lánguido y flácido después de tanto sexo al
aire libre, los vidrios del carro eran polarizado no se veía nada por los
costados solo de frente, no quise abrir las ventanas para que no entrara polvo,
pero el coloco el aire acondicionado era tan frío y refrescante que ni falta
hacia bajar las ventanas. Verlo manejar era uno de mis espectáculos más hermoso
estaba tan serio concentrado en el camino que podía detenerme en ese lunar tan
sexy que tenía a un costado de la cara.
De los días que hemos estado juntos realmente, no
hablamos mucho para que, eso arruinaría
el hermoso idilio que hemos tenido en el medio de la nada. Mi cuerpo se relaja
y pronto me quedo dormida.
Estoy acostada en una especie de cama pero lo que me
parece desconcertante es como estoy, completamente desnuda y un cinturón en mi
cuello, largo que baja por mis senos y termina en mi sexo, jamás pensé verme de
esa forma, tan extraña y excitante, la puerta de aquel extraño cuarto se abre y
entra él, solamente en un boxer negro ocultando lo que lleva dentro de el. En
sus manos trae un frasco azul no se lo que contiene, peor el sonríe
perversamente, me estremezco pero al mismo tiempo me excita verlo así de esa
forma.
Deja a un costado el vaso de color azul, sin
permitirme ver lo que contiene, y se acerca a mi para lamerme los pies, un
pensamiento rápido cruza en mi mente, pero no lo puedo detener, las sensaciones
de mi cuerpo están completamente disparados, a los movimientos de su lengua y
labios en cada uno de mis dedos, su lengua completa recorrió la planta de mis
pies. Llego el turno de mi otro pie, y así siguió mi dulce tortura ya relajada supe lo que había dentro de ese
vaso, cubos de hielo en sus manos tenía
uno y comenzó a pasarlo por uno de mis pezones iba contando cuanto tiempo lo
iba a tener, el contó hasta sesenta el agua se escurría por el costado de mi
seno y seguía por mi bajo vientre, el mismo procedimiento tubo el otro y así
hasta quedar completamente húmeda, en todas las partes de mi cuerpo. Me
aterrorice cuando vi que colocaba unas pinzas en mis pezones, no dolían en
absoluto sospechaba que era por el hielo, lo mas seguro que sin el hielo
estaría gritando de dolor.
-
aguanta
un poco más por mi
-
dolerá
-
si,
pero cuando no puedas más me dices y te lo retiro te vez tan hermosamente
sometida a mi te lo are duro
-
siempre
es así
Su hermosa sonrisa perversa, los boxer quedaron en el
olvido lo tenía desnudo, frente a mí rozándome, en el vientre el movía su
cadera para que si pene se moviera coquetamente hasta perderse de forma
violenta sobre mi.
-
mira
lo que te are
Tiro del cinturón, llevándose hacia el y el entrando
en mi fuerte creí que moría asfixiada pero no fue así me soltó cada cierto
tiempo tiraba del cinturón, sintiendo la sensación de asfixia era tan placentero
era recompensado con una fuerte envestida que llegaba hasta lo más profundo de
vientre.
-
Lucy
despierta, Lucy
Desorientada y muy húmeda estaba en el medio de una
carretera cuando caí en si mis mejillas se colaron de un color carmín, el me
miraba divertido como si supiera de que iba mi sueño tan extraño, no por el
hecho en si, por el modo que lo había
soñado seguro fue por tanto movimientos estas semana no me explicaba la
violencia de esa forma en la cama aunque era muy atrayente y caliente.
-
un
sueño húmedo cuando lleguemos te lo are realidad
Solo lo mire, pues no sabía que decirle y tampoco
pensaba contarle mi sueño eso se quedaría oculto en mi mente como un deseo, o
fantasía como le quieran llamar.
-
pasaremos
al súper no creo que haya mucha comida en el departamento.
-
Esta
bien
Necesitaba estiras las piernas y recargar el celular
dar señal de humo, lo extraño que nadie me llamaba bueno no era fin de semana. Que
era cuando mas llamadas tenía para irme
de fiesta con los amigos, esperaba ansiosa la fiesta en la piscina quería beber
y fumar hacia días que no lo hacía tenía que comprar cigarros, y poder hablar
con Nicol sobre esta situación tan excitante que me encontraba. Después de
varias vueltas me encontraba el súper mercado y todos se daban vuelta a mirarnos
bueno a él, que me iban a mirar a mi,
las mujeres se volteaban a verlo y cuchicheaban a sus espaldas y yo no sabía
como me sentía al respecto. Se veía tan hermoso con el carrito tirando
productos ni miraba el producto, compraba a lo rico ellos compran y pagan así
no preguntan cuanto esta esto a lo aquello para que, pagarían lo que fuera.
Transcurrido varios minutos escuchamos unos jadeos que
supuse que provenían del pasillo que daba a la bodega, el como un bólido dejo
tirado el carro pescándome de la mano me llevo donde estaba esa extraña
pareja. Escondido en un rincón podíamos
ver con claridad como la chica, se subía la falda dándole acceso a las manos
del reponedor, que era tan rápido que no perdía tiempo haciéndola suspirar.
Concentradísima me encontraba excitándome mientras miraba jamás pensé que era voyerista,
pero sentía un cosquilleo en mi vientre
cuando el le estaba haciendo sexo oral a la chica, escuchando sus jadeos
y delirios, mi cuerpo fue agarrado por sorpresa y lo que a la mujer le pasaba
yo igual lo iba viviendo, no solo en mi cabeza
si no también físicamente, la lengua de Miguel estaba por enloquecerme,
entraba y salía torturándome, sentía los latigazos de su lengua a cada cierto tiempo, los movimientos de el
eran erráticos no tenían un patrón que seguir variaban enloqueciéndome. La
pareja ya estaba a punto de unirse en uno solo.
El sierre del pantalón se bajaba con cuidado para no
alertar a la pareja que como mentes enfermas observábamos desde un rincón, el
se acostó en el suelo calculando la visión.
-
me
gusta mirarte cuando te lo hago pero no quiero que dejes de mirar, te
sentaras en esto mirándolos hacia ellos.
La imagen mental llego rápidamente a mi cerebro y
sonaba tan exquisitamente erótico que busque la mejor posición para hacerlo,
acercándome a él lo deje de mirar colocándome de espaldas a el y en horcadas
con los pies al costado lentamente me fui acomodándome hasta de apoco metérmelo dentro de mi.
Sus manos fueron directamente a mis caderas y comenzó ayudarme en la tarea parecía una
verdadera amazona, en libertad subiendo y bajando a veces aceleraba los
movimientos, cuando necesitaba más de él, la visión que tenía al frente era
casa vez mas ardiente, ella ya tenía trasero al aire y le daban por la espalada
lo único que podía ver era el trasero de aquel hombre lo tenía maravilloso,
redondo se veía que lo entrenaba por que se veía muy fuerte desde mi posición,
mientras cabalgaba observaba ese trasero de en sueño.
Ambos reprimíamos nuestros impulsos de gritar, jadear o
hacer algún tipo de manifestación para liberar un poco nuestro placer, podía
sentir sus dientes apretados, los escuchaba por breves segundos como
castañeaban me imagino que cuando no lo hacían se mordía los labios, mientras
la pareja salía apresurada arreglándose a nosotros a un nos quedaba un poco por acabar, el me llevo hacia el para
darme un beso, teniéndolo dentro fue algo intenso como mi cuerpo vibro ante
eso.
Mi cuerpo regreso a su lugar para seguir con la tarea
encomendada y seguí aquellos movimientos hasta que no pude mas estuve un rato
ahí hasta que el termino siempre lo hacía después de mío y como la pareja
salimos rápidamente sonriendo traviesamente y en complicidad esta ve estábamos
de la manos disfrutando del placer que tuvimos hacia unos minutos atrás.
Ya estábamos en La serena el auto corría
vertiginosamente por la gran alameda, hasta llegar a la avenida del mar, lo
primero que se nos apareció por supuesto fue el faro de color ladrillo con
blanco por darle un color, habían personas sacándose fotos con el fondo del
faro eso veía mientras seguía su curso el Jeep, las ventanas la abrí para que
entrara la brisa marina.
-
yahooooooooooooo
La mitad de mi cuerpo estaba por la ventana respirando
el aire marino y sonriendo como enajenada, luego entre y me ruborice por mi
actitud tan inmadura y tan poco él.
-
me
gusta verte así de jovial es divertido
No se si esta riendo de mi o de verdad le gusta mi
particular forma de ser, por no me importa en lo absoluto yo estaba feliz en la
playa y con mi hombre de los ojos claro.
-
me
encanta el mar siento que me da vida
-
entonces
hice bien en traerte al mar.
-
Si
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